sábado, 17 de mayo de 2008

Curso - taller "¿Cómo se escribe un periódico?"

Por séptimo año consecutivo Miguel Ángel Bastenier dictará el curso - taller “¿Cómo se escribe un periódico?’’. Desde el 21 de julio y hasta el 16 de agosto del 2008, los 16 periodistas de los países iberoamericanos que sean seleccionados, podrán compartir esta experiencia en la sede de la FNPI. Este curso – taller es el es el espacio ideal para los periodistas que comienzan, es una versión corta del curso que ofrece en la maestría de la Escuela de Periodismo UAM/El País–. En la primera semana Bastenier da un panorama sobre la situación actual de los periódicos en el mundo e ilustra cada uno de los géneros del periodismo escrito, habla de su escritura y sus alcances. Además señala aspectos imprescindibles sobre el uso correcto del idioma español, sobre edición y sobre la presentación gráfica de los diarios. En las tres semanas restantes los asistentes aprenden en una dinámica de trabajo práctico que simula la realidad de un periódico día a día bajo la supervisión y guía del maestro.

jueves, 8 de mayo de 2008

A la sombra de la Inflación

La inflación continúa causando dolores de cabeza en los peruanos, el fantasma de la inflación continúa cobrando poder… logrando establecerse en el país. No es raro observar en los sondeos de opinión –que se hacen en los mercados– que las expectativas de inflación se aproximen al 33% para este año.

Los analistas, manejando las estadísticas desde su escritorio, nos hacen ver que la inflación ha llegado a un punto considerable si se le compara con la de otros países del continente. Con una visión esperanzadora, el gobierno informó, a principios del año, que la inflación fue del 3.9% en el 2007, y aunque rebasó el límite superior (3%) de la meta de inflación fijada por el Banco Central de Reserva (BCR) para el año pasado, trataron de consolarnos justificando que dicho porcentaje inflacionario era el más bajo del continente, lo que es verdad si no se le compara con EEUU (2,5%), Ecuador (3,3%) y México (3,8%).

Por otro lado, la información que se recoge de organismos estatales como el INEI, casi siempre es maquillada por el gobierno de turno, haciendo pensar que esta jugada no es más que un escape para no encarar un urgente plan de estabilización.

El verdadero problema viene cuando, al “desmembrar” la información que el gobierno arroja, nos percatamos que la inflación del 3.9% del año pasado mide únicamente la inflación de Lima-Metropolitana. Y obviamente, al revisar las cifras de los otros 24 departamentos, veremos cómo la cruda realidad salta a la vista, pues la inflación limeña fue la más baja de las principales ciudades. Incluso hay cuatro urbes que sobrepasan el 8% anual y la gran mayoría se encuentra entre el 5% y el 7%.

El rubro más delicado de la canasta de los consumidores, como el de Alimentos y bebidas dentro del hogar, aumentó en 8,9% a nivel nacional, destacando entre su componentes pan y cereales (19,9%), grasas y aceites comestibles (15,6%), frutas (13,6%), así como leche, quesos y huevos (13,3%). No cabe duda que una parte importante de tales aumentos es atribuible a la inflación importada (que se aceleró de 0,3% en 2006 a 10,5% en 2007), lo que explica gran parte de los exagerados incrementos de los precios de los insumos, tanto los de los combustibles (petróleo), como los de aquellos necesarios para producir alimentos (trigo, maíz, aceite de soya, leche en polvo).

La inflación no es un fenómeno nuevo ni en la región, ni en el país, ni mucho menos en nuestras vidas; pero, a diferencia de otros episodios muy conocidos del pasado, gran parte de los gobiernos latinoamericanos cuentan ahora con una buena disciplina fiscal y altos ingresos tributarios. Entonces, ¿de dónde viene esta vez la inflación?

La inflación puede acarrear serios problemas para nuestro país. En los países en que se ha perdido la disciplina monetaria, la fiesta inflacionaria puede dar rienda suelta a sus más intencionados elementos de shocks externos y ciclos económicos, produciendo un fácil descarriamiento de la economía, en especial una vez que el alza en los precios es incorporada en las expectativas de la gente.

El gobierno debe comprender que el libre comercio significa mucho más que sólo exportaciones. Los consumidores también se benefician de las importaciones. Y aún todavía más importante, las autoridades deberían acordarse de las lecciones que aprendieron del mal manejo monetario en el pasado no tan distante.

Un Espectáculo Improvisado

Es una tarde relajada, corre un viento que acaricie los árboles de la Plaza de Armas de Piura. Es un aire que inspira a los de la tercera edad a mover sus mandíbulas pronunciando los recuerdos que dejaron huellas en sus vidas, historias que son como sedantes para soportar el peso del presente: sus edades. ¡Qué poco nos falta para verle la cara a San Pedro! Se lee en sus ojos nostálgicos.

Por su parte, los turistas toman fotos de unos árboles para ellos raros, pero que nosotros conocemos bien: los matacojudos. Nunca supe a quién le cayó o a quién mató su fruto parecido a un balón de rugby más macizo y por supuesto, más pesado, mucho más pesado. De lo que estoy seguro, es que el árbol toma el nombre de sus pequeños frutos, unos mastodontes cuyo impacto es capaz de dejar inconciente o matar a algún desprevenido transeúnte. Los que los plantaron en la Plaza de Armas debieron haber estado locos, ¿cómo se les ocurrió plantar tales asesinos en potencia en un lugar tan concurrido? ¡De verdad que estuvieron locos! Felizmente que estoy sentado debajo de un algarrobo… al menos las algarrobas no te matan si te caen en la cabeza, mas bien son útiles porque puedes recoger una, pelarla y chuparla, eso deja un sabor agradable en el paladar. Pero, si decides hacerlo, debe ser caleta porque los palomillas y los chismosos pueden soltar comentarios estúpidos como No tiene que comer en su casa o parece chivo comiendo algarrobas.

Los lustrabotas más pequeños juegan a las canicas, mientras los jovencitos y mayores van de banca en banca ofreciendo sus servicios, inventando polvo donde no hay: Seños, le hecho gamuza a sus zapatos de paso que les doy una limpiadita. ¡50 centimitos y se lo hago! ¿50 centimitos? Ya me conozco el cuento de los centimitos: Primero ofrecen el precio y después, mientras te limpian los zapatos, te van echando sustancias que supuestamente el precio debería cubrir, pero al final del trabajo te das con la sorpresa que eso no es cierto, sino que tienes que cancelar un precio que excede en más del mil por ciento del precio base. ¡Qué picardía! ¡A mí no me vienen con esas! Yo sì que me los mando a volar. ¡Mis zapatos están limpios, no quiero que me los limpien, gracias!... ¡He dicho que no quiero o es que estás sordo!

También marcan tarjeta de asistencia los vendedores de golosinas. Al verlos, me acuerdo de Micky González: Chicles, cigarrillos, caramelos. Me incomoda su presencia porque son cargosos. A veces estas concentrado, de repente ordenando la agenda diariamente o distribuyendo mentalmente el dinero del mes o quizá estás flirteando a la chica que te gusta y ellos aparecen hablándote. Ni los escuchas porque estas abstraído, pero aquí viene lo insoportable… Sientes un jalón en tu polo: maestro tengo chicles, cigarrillos, caramelos. No, gracias. También tengo lentejitas D´onofrio y Sublimes por si aca quiera. He dicho que no. Cómprele un chupete a su enamorada. ¡Ah!, ahora son consejeros de uno, ¿no? ¡Váyanse de aquí antes de que pierda la paciencia!

Son las 5 de la tarde. Valeria está a mi costado. La imagino como mi enamorada, caminando de la mano por las calles, felices de la vida. Es tan linda, femenina, espontánea, tiene carisma para los chibolos y lo más importante es que sabe de música. Con una mujer así para qué más.

Los chiquitos vienen hacia nosotros a pedir que les contemos chistes. A mala hora nos sentamos en una banca de la Plaza de Armas a tomar una cremolada. Antes habíamos estado en un cumpleaños-almuerzo de un niñito de 6 años que vive cerca de aquí. Tuvimos que hacer de todo para divertir a los chibolos. Mi primera experiencia como payaso no había estado mal según el ojo critico de mi jefa. Un poco nervioso no más, para la próxima más paciencia, siempre hay que sonreírles hagan lo que hagan, por que después las madres se pasan la voz que nosotros no les celebramos las malcriadeces a sus enanos. Valeria se había disfrazado de payasa también, y con ella hicimos el show. ¡A ver quien me recita un trabalenguas! Averaveraveraver, no se desesperen que para todos hay premio. ¡A ver quien baila mejor la Gasolina! ¡A ver, quien me canta una canción de Daddy Yankee! Qué tal influencia le damos a nuestros chibolos, ¿no? Hacerlos interpretar canciones que no tienen ni una pizca de valores… temas que incitan a la perversión. ¡A donde se ha visto eso! Pero son disposiciones de nuestra jefa, a cumplirlas se ha dicho… necesito dinero. Total, la educación en nuestro país está por la cola, así que una raya más al tigre qué más da. Las madres también tienen la culpa porque se vuelven locas de emoción cuando sus hijos sacuden las caderas a ritmo del perreo o cuando esfuerzan sus cuerdas bucales en decir ¡Quiere chuculúm, toma toma chupulún! ¡Otra, otra, otra…..! ¿Cómo digo que el mundo está volviéndose loco? Más claro, imposible. ¡A ver, chicos, nuestro Gokú va a romperla la piñata con sus superpoderes, aplausos para él! ¡Hey… hey no se empujen! ¡Uy, que rico caramelito! ¡Ya viene la torta!

Después del cumpleaños, nos provocó tomar una cremolada. ¿Irnos a cambiar por una simple bebida de dos soles? No, definitivamente. Vamos así nomás al Chalán, a ese local frente a la Plaza de Armas, y las pedimos para llevar para evitar que se burlen de nuestros atuendos.

En realidad, si no estuviera en este cuerpo y fuera un transeúnte me estaría burlando de este par de payasos que no soportan su profesión y que encima están tomando cremoladas de mango y tamarindo. Apuesto que nunca habían imaginado a dos payasos refrescándose de esta manera: los imaginas contando chistes, haciendo bromas o hasta inclusive llorando, pero ¿tomando cremoladas? Nunca. Esto es un chiste, pero simplón, tan insulso como la cremolada diet que está probando Valeria. Es un absurdo, ¡qué locura! Quiero irme a mi casa a cambiarme. ¡Ufff… qué calor hace! Soy el payaso ecológico, el primero en su especie. Mi nombre de batalla es “Verdecito” y tengo la función de hacer jugar y reír a los chiquitos como cualquier otro payaso, pero lo innovador es que les enseño a que mantengan limpia su ciudad y cuiden del medio ambiente. Mi disfraz es el de un árbol: en la cabeza llevo ramas y hojas; de los hombros a las rodillas mi cuerpo es un tronco; y, la parte de la raíz, me envuelve de las rodillas para abajo. Los más palomillas de la fiesta me han querido hacer caer aprovechando que mis zapatos arrastran parte del disfraz, tal cual zapatilla desamarrada. Ellos me pisaban las raíces mientras yo corría haciendo el show, pero no consiguieron tumbarme, sólo una tropezadita sutil y nada más. ¡Cómo les nace la maldad a estos churres! Y las mamás, ¡bien, gracias!

Ah, y me olvidaba del toque clásico en mi atuendo: la siempre nariz roja de payaso। Acabo de recordar que la tenía puesta porque casi cae dentro de mi cremolada. ¡No, no te preocupes! ¡No pasó nada, Vale! ¡Qué burlona que eres!, ja, ja –en realidad, ¡que vergüenza!– Ya que es la primera conversación que hemos pasado del “hola, ¿qué tal?” y seguro que va a pensar que estoy nervioso por ella. ¡Vamos, tú no estás nervioso! ¿Y ustedes qué miran?, les digo con la mirada a una pareja de enamorados que se ha sentado en una banca frente a nosotros, parece que nunca hubieran visto la nariz de un payaso rodar por el piso previo dilema de si caer dentro del vaso o no… bueno, yo tampoco he visto ridiculez semejante… ríanse, pero sean disimulados.

Valeria es la “Presita”, porque todo su decorado es de líneas blancas y negras a excepción de la nariz roja. “Presita” maneja un bate que tiene la forma de un choclón de pollo y que sirve para que el cumplimentado rompa la piñata. Esto último es el significado comercial que le damos a los clientes curiosos que preguntan “¿por qué presita?” Pero, todos sabemos que el nombre lo puso la dueña para recordar a su hermana que cumple cadena perpetua por terrorismo en un penal de Lima. ¿Qué masoquista no?

Presita pretende ser un mimo, pero de mimo no tiene nada porque hasta para hacer el show es tímida todavía, aunque me ha dicho que va a aprender las técnicas de ese arte. Y con respecto a la mejora de su desempeño como “Show-woman”, me ha hecho recordar que la experiencia se consigue con la práctica.

El pensamiento es libre porque no tiene barreras; es loco porque te puedes imaginar personas con dos, tres o más cabezas o cumpliendo situaciones irreales. Es traicionero porque puedes estar toda una hora recordando la respuesta de un examen y no la obtienes; es rápido porque en contados segundos puedes pensar en un montón de cosas como me está sucediendo en estos momentos. En realidad, estaba buscando un tema de conversación divertido, dinámico y que no genere respuestas cortas. Qué difícil es encontrarlo cuando quieres impresionar a una chica que te gusta y que tiene el carácter más fuerte que el tuyo. ¿De qué le puedo hablar? ¿De los viejitos que dentro de poco le verán la cara a San Pedro? No, muy triste el tema. ¿De los lustrabotas y de los “chicles, cigarrillos, caramelos”? Menos aún porque vamos a hacer hígado recordando lo insistente que son. Tampoco me conviene hablar de ellos porque con el malestar que nos va a causar ese tema, un piropo mal formulado –que es muy posible de darse teniendo en cuenta que estoy con los muñecos (los nervios)– sería fatal para mis intereses amorosos. De lo que sí le podría hablar es de los “matacojudos”. Estoy seguro que de eso sí se reiría, y también se reiría de verles la cara a esos gringos estúpidos que están por tomarse una foto al costado de uno de esos árboles. Se alocan por lo desconocido.

Uy, me acabé la cremolada, creo que ella también porque escuché el sonido del sorbete que absorbía burbujas. Eso significa que los matacojudos esperarán un momento porque hay que ser caballeros, tengo que botarle el vaso descartable en un tacho de basura.

Permí­teme botar tu vasito, me demoro un par de minutos. Nada más, ja, ja. Mira, sólo un par si no me voy y nunca más conversamos, me dice bromeando. No, de hecho que me tomará unos cuantos segundos, sino que ya me acostumbré a decir un par de minutos, explico y ella se rí­e y me mira coquetamente con esos ojitos café, mientras que parte de su cabello negro azabache se pasea por sus labios. ¡Qué espectáculo! ¡Ya, te espero unos 15 segundos! Ja, ja. Está bien, como la reina ordene.

¿Para qué miré a Vale? No iba ni dos pasos cuando los vasos volaron unos metros adelante y se escuchó un ¡ay! Me resbalé con una maldita cáscara de plátano, seguro que era de plátano manzano porque ni cuenta me di de su existencia। Qué horror, un payaso haciendo payasadas extras. Por ahí­ una buena alma me alcanza unas monedas pensando que era parte de un espectáculo improvisado, pero mi vergüenza se ha disfrazado de descortesía. No quiero sus limosnas, no estoy actuando. ¡Me paro solo, gracias! ¡Auch! que dolor, ¿podré correr para el show de mañana?

Quiero mirar a Valeria porque tengo curiosidad de saber si se está riendo o no, algo me dice que sí­। No puedo verle la cara sonrojada porque tiene el maquillaje blanquinegro, pero sí­ veo que aguanta la respiración para no soltar la carcajada. La miro disimuladamente con cara de no saber que me habí­a pasado, con cara de bobo. Me pongo de pie y recojo los recipientes. “Ya pasó todo”, digo entre mí­. Avanzo de manera rápida, dos tres, cin…co… pa…sos y un jovencito me sale al encuentro: Señor le echo gamuza a sus zapatos y se los limpio, 50 centimitos no más. No, gracias. Señor, una colaboración para irme a casa, lo que sea su voluntad. No tengo. Lo que sea su voluntad, ah señor. Toma y vete que no te quiero ver.

Pero, ¡qué es lo que veo! ¡Qué hermosa gringa! Se parece a Cindy Crawford en su juventud. Es alta, como de mi porte más o menos (1.76 metros), es rosadita: su piel se nota lisita; sus abdominales están trabajados y al descubierto. Y lo más sexy es el piercing de color verde fosforescente que brilla en su ombligo. Me gustarí­a conocerla, salir con ella, que se enamore de mí­ y que me lleve a su paí­s de origen. ¡Yungay!.. Allá­ todos tienen un trabajo bien remunerado, se come bien, el Estado apoya. Después, me casarí­a con ella y dejarí­a el Saldarriaga inscrito en el extranjero. Vivirí­a en una casa de campo, tranquilo, feliz, sin preocupaciones, vendrí­a al Perú cada tres años a visitar a la familia con los bolsillos llenos de dinero y con las manos cargadas de regalos: Para todos hay… yeee… Mis sobrinos me querrán más y me mirarán como el ejemplo a seguir y no como el misio que soy para ellos. ¡Qué rica la gringa, con mi floro bilingüe de Don Juan ya la hubiera conocido! Lo malo es que está abrazando un matacojudo esperando que el fotógrafo ambulante apriete el click, salga el flash y que luego la enyuque con un precio caro por la instantánea, pero qué importa, igual es linda y gringa, se le perdona. ¿Humberto a dónde vas? Parece que te ha hecho mal la caí­da, ja, ja! ¿Qué no has visto el tacho de aquí­ no más?, ja, ja, me reclama Valeria con sonrisa en los labios. La gringa me desconcentró y me pasó el tacho de basura. De nuevo, esas expresiones de Valeria me han puesto medio nervioso, pero esta vez con menos intensidad. Creo que estoy cogiendo confianza con ella. Con todas las chicas puedo ser espontáneo, pero con ella no puedo: estoy tieso como cuando aprendí­a a bailar salsa o merengue. Felizmente que ya va pasando el sí­ntoma, eso significa que voy bien, que voy progresando en mi cometido. Para no quedarme callado -como que tanteo el territorio y de paso evito todo contacto con la timidez- le respondo coquetamente: Es que estaba pensando en ti, una chica linda, desconcentra fácilmente.

Y ahorita con la jugada que haga la dejaré con una sonrisa de complacencia en los labios. Te apuesto que va a pensar: con un chico así­ me gustarí­a salir siempre. Entonces, regreso corriendo y hago como si jugara basket, finjo dar botes en el piso. Los vasos vací­os que he juntado en uno solo hacen las veces de balón y el tacho tiene la función del aro. Hago una jugada de lujo, pasando los vasos por mi entrepierna y luego los paso por mi espalda terminando delante de mí­, justo en posición de tiro. Estoy cerquí­sima al aro, miro a Vale quien me devuelve una sonrisa aprobando lo que voy a realizar. Tiro. Automáticamente alzo los brazos y simulo celebrar como los jugadores de la NBA cuando hacen el punto del triunfo en un partido que está por acabar. ¡Uy! ¿Que pasó? La sonrisa de aprobación se congeló y esa expresión cambió a un meneo de cabeza. Desaprobado. Completa su respuesta haciéndome el sí­mbolo del “perdedor”. ¡Qué horror! Volteo y los vasos yacen en el piso, a punto de chorrear la miseria de lí­quido que queda. Me dejo de payasadas y los recojo; los echo en el tacho, que repleto rechaza mis desechos. De nuevo a recoger y a echar. Lo hago, pero esta vez los hundo bien dentro de la basura asegurándome bien de que no se caigan. ¡Aj, me ensucié la mano con cremolada! Por si fuera poco acabo de darme cuenta que al momento de levantar los brazos para realizar el tiro, el disfraz que me quedaba estrecho se me descosió de la axila. Un arbolito descocido. “Verdecito” pide ayuda. SOS., no quiero hacer el ridí­culo.

La ida fue un desastre, para la vuelta no pretendo hacer algo para impresionarla, lo único que quiero es llegar a la banca y tratar de borrar la imagen de hazmerreí­r que le estoy dando.

Siempre que camino rápido muevo los brazos, tal cual marcha. Esta vez pasa lo mismo, quiero sentarme ya y por eso apuro el paso. De pronto, mi braceo es interrumpido, alguien jala mi mano y me obliga a detenerme. Volteo y un “carasucia” me pide que le compre cigarros. Yo enemigo del tabaco y siendo un payaso ecológico, el primero en su especie, rehúso comprarle el producto. No. Estoy de mal humor, así que no me fastidies. Reacciono y descubro que no me habí­a dejado de agarrar el brazo. “Suéltame”, le grité. Zafé mi derecha con tal fuerza que mi brazo salió como un resorte hacia delante, pero con la mala suerte que en ese momento un chiquito pasaba cerca de mí­ comiendo un chupete. El chupete cayó al suelo y “Ñañañañañaña” comenzó a llorar automáticamente. Al niño lo acompañaba su madre que como una fiera me increpó por ser descuidado y abusivo. ¡Qué te has creí­do para tratar así­ un menor! ¡Manganzonaso, te traigo a mi marido a ver si le pegues! ¡Marica! Señora, no fue mi intención, discúlpeme, le compro un chupetito a su hijo. “Ñañañañañaña”, a la voz de chupetito, el chiquillo fue llorando menos hasta que se calmó. Hey, chicles, ven. Dame un chupete. Discúlpeme y hasta luego señora.

Ya llego. Ahora sí­ no pasa na´a ¡ay! **** (recórcholis, rayos y centellas traducidos a la forma vulgar) Otra cáscara de plátano… solo faltaba esto. ¡Qué cochinos son los que transitan esta plaza! Los odio. En este momento unos curiosos se han amontonado a mi alrededor y aplauden y ríen creyendo que es parte de un espectáculo de payasos que quieren recursearse. Echado con la cabeza hacia arriba, miro a Valeria que en tono sarcástico dice: pasaron los dos minutos. Me has hecho esperar mucho, tú me dijiste aproximadamente 15 segundos, que dos minutos era imposible que demoraras, así­ que no cumpliste tu palabra. Perdiste tu oportunidad Nos vemos en el show. ¡Chau!, que te mejores de tus caí­das y no me acompañes a tomar taxi te vayas a caer de nuevo.

¡Auuu! Eso sí­ que me dolió. Una gran derrota para un Don Juan: Perdiste tu oportunidad. Para otra será… ahorita estoy hecho un payaso. Señores una colaboración para este artista esforzado. ¡Paya, oe!, me dicen en coro la mayorí­a de curiosos. Por ahí­ alguien se apiada, me tira una moneda y se va riendo. Miro y son diez céntimos. Sólo diez céntimos, estiro la mano para tantear el corazón de un verdadero admirador del arte improvisado, pero ya no hay nadie mirándome. Me voy a casa a cambiarme, a borrar esta pesadilla, pesadilla real.

Fuente: MAGENTA

martes, 29 de abril de 2008

Piura y Castilla amanecen “mojadas”

Después de algunos días de tregua, el cielo piurano vuelve a mostrar su ímpetu y poder al descargar su ya acostumbrada furia. Al promediar las 6 de la mañana de hoy la lluvia nuevamente se deja ver después de habernos hecho padecer durante el mes de febrero y algunos días de marzo. Aunque duró poco, fue lo suficientemente fuerte como para inundar gran parte de Piura y Castilla, movilizando a sus madrugadores pobladores a refugiarse en sus casas, y hasta hacerlos desistir de sus cotidianos quehaceres por la intensidad de la lluvia.

Si recordamos un poco lo sucedido con las lluvias del mes de febrero y marzo, los pasajes fueron elevados hasta S/.0.70 (Ruta Corta) y S/.0.90 (Ruta Larga), alegando las empresas de transportes que las lluvias habían malogrado las pistas y eso producía un deterioro en sus vehículos (herramientas indispensables de trabajo), por lo que necesitaban subir los pasajes. No podemos menospreciar el trabajo de los conductores y cobradores, que en su mayoría son honestos, pero tampoco se puede aceptar tan tranquilamente que un pasaje cueste 0.70 céntimos en ruta corta… Eso es otra cachetada a la pobreza, y también un punto más al mal trato que se recibe en estos vehículos, que no respetan a los pasajeros, así sean adultos o ancianos. Y qué decir de los niños…

Sin embargo, las lluvias no duraron lo que el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú, SENAMHI, había pronosticado, y a pesar de ellos los pasajes siguen manteniéndose igual –S/.0.70 y S/.0.90–.

Esperemos pues que esta lluvia, que sin duda ha sido fuerte, no produzca una nueva alza de los pasajes; y que su ímpetu solo haya despabilado a aquellos que aún dormitaban tranquilos, y no que haga pensar en aprovechar esta oportunidad para hacer nuevamente su agosto.

miércoles, 23 de abril de 2008

Ciclo de Conferencias


A partir de este viernes 25 de Abril, a las 8:30pm, dará inicio un Ciclo de Conferencias de temas de Economía para presentar una serie de conceptos básicos que sirvan de cultura general para poder entender las noticias del acontecer económico tanto nacional como internacional; así también este Ciclo de Conferencias será propicio para crear grupos de estudio para debatir nuestro entorno nacional y su relación con otros países.
Las fechas y los temas de estas conferencias son las siguientes:
Viernes 25 de Abril: Los agentes y los trérminos claves de la economía
Viernes 2 de Mayo: Entorno económico y el Banco Central de Reserva
Viernes 9 de Mayo: Los mercados financieros y bursátiles
Viernes 16 de Mayo: Sostenibilidad de las Finanzas Públicas
Viernes 23 de Mayo: Oportunidades de ahorro e inversión
Este Ciclo de Conferencias tendrá como expositor al Magister David Ordinola Boyer, Profesor Principal de Economía Internacional de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de Piura.
El lugar de reunión es el Centro Cultural Universitario Los LLanos, Calle Lima552.

¡NO DEJEN DE ASITIR!

¡La Ganadería también podría acabar con el planeta!

Ayer, 22 de Abril, se celebró el Día de la Tierra, y aunque hubo toda una gran antesala para ese día –de dos semanas llenas de propagandas y programas para enfatizar el cuidado de la Tierra–, todo, ahora muestra un aire tranquilo y nuevamente amodorrado. Cada canal de televisión (en especial los canales de cable) dedicaba algunos segundos de programación para exaltar la importancia de mantener sano nuestro planeta. Canales como National Geografic, Animal Planet y Discovery hacen grandes esfuerzos en documentales que concienticen a los televidentes a cuidar nuestro planeta que no durará mucho si se sigue a este ritmo acelerado de destrucción masiva, encausándolo a un inevitable y pronto Juicio Final.

El dióxido de carbono (CO2) que arrojan los vehículos de todo el planeta es uno de los principales agentes contaminantes de la tierra, clasificados como agentes móviles; también están los que se les puede denominar agentes fijos (como fábricas) y no olvidemos los agentes naturales, como los volcanes por ejemplo.

Pero ¿sabían que la ganadería (el ganado usa el 30% de la superficie de la tierra) genera más emisiones de CO2 que la industria del transporte? Así es. A pesar de que a la ganadería se le clasifica como el segundo agente contaminante del planeta después de la industria del transporte, ésta –la ganadería– es mucho más dañina y perniciosa que otros agentes destructores de la tierra.

La carne genera una producción mundial de 225 millones de toneladas por año. Y obviamente también hay que mencionar la producción de lácteos. Ésta arroja 580 millones de toneladas por año. Y se estima que para el año 2050 toda esta producción mundial habrá crecido el doble, es decir que para dicho año se espera una producción mundial de carne de 450 millones de toneladas, y la producción mundial de lácteos se verá incrementada en 1 160 millones de toneladas. Toda esta producción generará proporciones inmensas de emisiones contaminantes

Son cifras realmente desbordantes, y aún así se sigue pensando que el CO2 que arrojan vehículos, fábricas y agentes naturales, son los únicos problemas que afronta el planeta.

El CO2 que emite la ganadería –correspondiente a desechos, heces, y erupciones estomacales– debería llevar a pensar seriamente en la continuidad de la compra y consumo de carne.

Pero aquí viene lo peor. Éste no es el único problema. El Amazonas está desapareciendo de la faz de la tierra. Con la intención de mantener al ganado en lugares grandes, amplios y frescos, el Amazonas está siendo convertido, en un 70%, en una zona arable… lo están convirtiendo en un pradera para que más animal puedan pastar allí, lo que conlleva a la deforestación…

En otras palabras, nosotros mismos estamos matando nuestro planeta. La diferencia es que hace algunas décadas las emisiones de CO2 eran en una porcentajes alto, un porcentaje a tener en cuenta; ahora, estas emisiones, que ya eran peligrosas y de tener en cuenta para la vida del planeta, han aumentado geométricamente su proporción, acelerando en sumo grado el final de nuestra Tierra.

¿Esperaremos sentados, muy tranquilos, a ver el final de nuestro Tierra? Recapacitemos. Pensemos seriamente en que no habrá otra Planeta Tierra una vez destruido éste. Ayudemos a formar una conciencia ambiental y que la “celebración” del Día de la Tierra no sea sólo el 22 de Abril, sino todos los días.

martes, 22 de abril de 2008

Apología Terrorista en los Medios de Comunicación

“Los terroristas quieren a mucha gente observando y a mucha gente atenta…”[1] Con esta frase se puede reconocer la intencionalidad que tienen los actores terroristas, que de un tiempo acá ya no buscan solo asesinar a cambio de cumplir con sus demandas y derrocar estados. Esta visión actual y carente de motivadores sustanciales hace que los terroristas, tal como lo recuerda Brian Michael Jenkins en su obra “International Terrorism: A New Mode of Conflict”, se inclinen por infundir un quehacer terrorista que no pierda su tendencia abusadora, avasalladora y violenta, creando en la colectividad un ambiente de inseguridad, pero que sí tome de esta realidad un nuevo elemento: la propaganda.

Los Medios de Comunicación se han vuelto en caja de resonancia de los actos terroristas, haciendo más fácil y de conocimiento del pueblo sus intenciones, creando solamente caos, miedo y desconfianza. Y es precisamente esta nueva actitud lo que pone en tela de juicio los principales axiomas del terrorismo en el ámbito internacional.

De manera más sentenciosa y castigadora, Mª José Pérez del Pozo, en Terrorismo y Medios de Comunicación
[2], nos aclara la existencia de dos posicionamientos en la relación entre Medios de Comunicación y Grupos Terroristas:

La magnificación de los atentados es reprimible con una legislación restrictiva, lo que provoca, sin embargo, escaladas terroristas y atentados con mayor nivel de espectacularidad y victimización. Aquí encontramos una relación parasitaria entre terroristas y medios: Los mensajes de la banda calan en sus seguidores en mensajes que van dirigidos a distintos públicos: Creación de sentimiento de terror para la Opinión Pública, afianzamiento de su discurso y consumo de su imagen como ídolos (de cara a su Base Social).

Conocer a los grupos terroristas para adoptar la línea editorial adecuada (postura ecléctica). La necesidad de una política editorial concreta se logra a través de un código deontológico, para evitar lo que, según Brigitte Nacos (“Terrorismo Massmediático”) define como Cobertura sensacionalista de los medios de comunicación acerca de las acciones terroristas (se informa sobre los atentados, pero sin tener en cuenta las medidas antiterroristas).

Tal como lo dice Pérez del Pozo, la relación que existe entre medios de comunicación y terrorismo es parasitaria –una vive gracias a la otra–, pues los medios de comunicación siempre han hecho eco de las acciones de terror, como en ocasiones en que grupos subversivos de Medio Oriente sacrificaron a varios de los rehenes que tenían encarcelados para hacer llegar su mensaje de “paz islamista”, acusando a Estados Unidos de ser el responsables de aquellas muertes que perpetraban, sin embargo… manos ajenas. Y no encuentran mejor forma de difundirlo e invadir de terror al pueblo que grabando aquellos asesinatos y colgándolos en la Web, donde se haría uso masivo y exagerado de aquellas imágenes.

También, por ejemplo, se ha llegado a dar una cobertura casi benevolente sobre ETA
[3], y casi a expresar simpatía hacia el EZLN[4]. Sin embargo, respecto a la banda vasca, ha ido modificando su postura desde el 11 de Septiembre, principalmente debido a las nuevas normas jurídicas (de alcance internacional) y a la adaptación de la legislación antiterrorista que los estados realizan en función de sus propios intereses, utilizando el terrorismo como excusa para acabar con sus enemigos internos.

Ahora, en esta relación parasitaria de los medios de comunicación y terrorismo, deberíamos preguntarnos ¿quién se beneficia de quién? y ¿quién es el que sale perjudicado en esta relación parasitaria?

Pues bien, por mucho tiempo y muy ciegamente, el terrorismo ha sido un pequeño actor, lleno de violencia y destrucción que, gracias a los medios de comunicación, fue creciendo en popularidad y haciéndose más conocido, pasando de ser casi un “extra” en esta película llamada realidad, hasta convertirse en la estrella de esta “trama”, convirtiéndose en el centro de atención gracias a los medios de comunicación, que sin ellos, talvez –sólo talvez– no habrían adquirido tanto protagonismo, y más aún, no habrían adquirido tanto poder.

Hasta ahora, los medios de comunicación han sido quienes brindaron oportunidad a esta institución del terrorismo
[5], sin embargo, no nos hemos puesto a pensar de manera más sensata que, es posible que haya sido el terrorismo quien dio esa gota de protagonismo más circunspecta a los medios de comunicación.

Por otro lado, el exacerbado sensacionalismo, arreció con fuerza en los medios de comunicación. Es probable que los actores terroristas también hayan podido servir de trampolín a los medios de comunicación, dado que éstos casi siempre eran los primeros conocedores de los lugares en que el terrorismo golpearía con su martillo de violencia, y se encargaban –los medios de comunicación– de invadir el mercado –ya aterrado y en constante sobresalto– de información sobre el siguiente golpe terrorista, o en muchos casos, de exagerar la situación real… Por ello es que repito estas preguntas: ¿quién se beneficia de quién? y ¿quién es el que sale perjudicado en esta relación parasitaria? Saquen ustedes mismos sus propias conclusiones de acuerdo a su conocimiento histórico.

Casi con la misma intencionalidad y confirmando en algo esta hipótesis, los medios no serian los únicos que hayan ayudado al terrorismo en su nacimiento y –muy posiblemente– a extender su brazo armado.

Como se dijo al inicio de este trabajo, la relación existente entre los medios de comunicación y terrorismo es parasitaria, afirmación que realiza Pérez del Pozo con magistral ecuanimidad. Sin embargo, Wieviorka asocia esta relación a una relación simbiótica –intereses recíprocos–… “Los terroristas proporcionan a los medios de comunicación el espectáculo que éstos necesitan para satisfacer a su audiencia, espectáculo sumamente atractivo que incluye sangre, misterio, sucesos e información política, buenos y malos”.

Indiscriminadamente, la relación entre “el terror y la comunicación” dio por iniciado un juego en el que supuestamente ambos serían beneficiados; sin embargo, y a paso lento, el terrorismo fue ganando terreno y poder en esta relación que, no se desaprovecharía para hacer llegar a todas las clases sociales sus mensajes de insana dominación.

Pero, ¿por qué los medios de comunicación decidieron abrirse paso al lado del terrorismo? No olvidemos que si un medio de comunicación no tiene sus principios sumamente sólidos, será fácil, pues, para una organización de poder y terror entrar en su mente y manipularla a su antojo, hasta el punto de hacer creer que los beneficios son mutuos… De esta manera, la Independencia periodística queda rezagada, convirtiéndose con el tiempo en algo nulo e inexistente.

lunes, 21 de abril de 2008

La misericordia de los pasajes!!!

¡Pero qué sol más arrebatado! Llevo casi 25 minutos esperando la MAX y nada que pasa. Ya los alumnos empiezan a salir en tropel de sus asfixiantes aulas, esperando llegar lo más pronto posible a sus casas y llenar la tripa que no ha dejado de moverse y sonar desde las 10 de la mañana… parece que el tamalito, la cebada y una “rellenitas” no sirvieron para engañar el hambre del medio día. Ahora, ya gozando de su libertad, los estudiantes salen en todas direcciones, conversando, alegres; otros, quedándose a jugar bolinchas, otros afanando a la compañera de clase… que está buena por cierto. Pero todos levantando polvo al pasar por la esquina de la Iglesia del Tránsito, lugar donde llevo esperando ya cerca de 33 minutos mi combi, entre el sol incesante, el hambre y salpicadas de polvo y tierra que arrojan estos “desgraciaos” y los carros y combis que pasan de manera indiscriminada. Creo que por ahora me contentaré con empujarme un poco de tierra como entremés por estar hecho el boca abierta viendo a tanta churrita guapa que pasa por mi lado… aunque ninguna siquiera voltea a mirar. ¡Qué vaina!

Parece que ya alcanzo a ver a la bendita MAX. Por fin, ya era hora, ya van a ser las 3 de la tarde y yo aún sin almorzar, espero que la suegra me tenga la comida calientita aún porque cuando se enfría ya no se ve tan apetecible que al inicio. Si, además… ¡Demonios!, no es la MAX. Pinche combi. Falsa alarma, era la HU. La vista, y la cólera de estar aquí parado, me hace ver cosas; aunque con tanta polvareda tampoco se logra ver más allá de la tiendita que está a unos 8 metros de aquí.

Ahora sí, ahí viene la combi. Parece que no soy el único que está ansioso por irse a casa –o en mi caso, donde la suegra, para almorzar rico y ver a la enamorada–. A mi lado también hay una señora que lleva encima un bolso lleno de tapers y unas cajas más que carga en cada mano… Parece un estante andante esta pobre mujer. La combi se estaciona cerca de donde estoy yo, pero, tal como me lo enseñaron mis papás, me hago a un lado –quítate de ahí que estorbas, me digo a mí mismo– y le cedo el paso a la señora que parece que ya no puede más con tanto peso y tanto bulto.

Antes de subirse, la señora, amablemente, le pregunta al cobrador: ¿Cincuenta al Cortés? Ya, suba, suba, suba, al Indio, al Indio, San Bernardo, al Indio, pase al fondo señora, pase al fondo, amiguita, ciérrate pes pa que entre la señora, coopera, no seas malita. Nunca antes había escuchado hablar a alguien con tamaña combinación de vulgaridad, amabilidad y respeto… Y luego de casi empujar a la desmirriada mujer para que “suba a la volada”, el cobrador intenta hacer lo propio conmigo: Sube, flaco, sube, apúrate. Espérate compare, a mí no me empujes. Y diciéndole algunas otras lisuras por lo bajo me encaramo a la combi, que parece a punto de despanzurrarse en plena pista, con la puerta delantera que no cierra, usando un pedazo de varilla doblada para hacer presión, y una puerta corrediza que primero patean para poder cerrarla, cual burro encaprichado.

Ya arriba, sentado en el respaldo del copiloto, siento el mal humor de la gente –eso se siente al instante– y cada quien está ensimismado en sus propios asuntos, tratando de alejar su mente de esta fachosa coincidencia casi diaria. Consulto mi reloj y veo con asombro lo tarde que es. La suegra, por más buena que sea, debe estar acabándome pensando que no voy a ir y que la he hecho cocinar en vano. El vecino de la combi también me pregunta la hora: ¿disculpa, qué hora tienes? Las 3 y 10, le respondo algo azorado y con la misma incomodidad que muestro cuando alguien me pregunta por la hora… más me parece que preguntan para asaltarte que para otra cosa; o talvez lo hacen para que luego sepas en qué hora fuiste asaltado. ¡Muy pendencieros, estos vivos!

La voz del cobrador me saca de mis pensamientos: pasajes, por favor, pasajes, pasajes adelante. Pasajes, flaco. Levanto la mirada y me encuentro con la mirada del cobrador, con ojos ansiosos y avarientos por ver las monedas que llenarán su canguro. Le entrego mis setenta céntimos y regreso a lo mío. Pero, cuando se acerca a cobrarle a la señora que subió junto conmigo, ésta le entrega una moneda de sol, y el muy facineroso le de vuelto 0.30 céntimos. Oiga, antes de subir le pregunté si podía pagarle 0.50 céntimos y me dijo que sí, y ahorita me cobra 0.70. Deme mi vuelto por favor. Todos regresan las cabezas atrás para darse disfrute de tal espectáculo en la siniestra y destartalada combi. El cobrador responde de manera muy sínica: el pasaje es 0.70 señora. Pero yo te pregunté y me hiciste subir por 0.50. No señora, el pasaje es 0.70… haber por allá, pasajes… Entonces mejor me bajo pues, mentiroso y malcriado. Ya, bájese entonces, bajan, bajan... Haber quien la lleva por 0.50 céntimos.

La combi da una abrupta frenada y se abre la puerta: Devuélvame mi sol, apúrese oiga. Tome, shhhhhh, pague completo pa la próxima. ¡Abusivo! le suelta en la cara al cobrador la pobre señora.

Unos metros más allá bajo de la combi, y al igual que los demás, enojados por como somos tratados los pasajeros. En un acto casi inconciente saco un lapicero y apunto la placa del carro… RB3160 con la intención de hacer conocer, en la primera oportunidad que tenga, tales brutalidades que reciben los pasajeros, en especial las mujeres.

domingo, 20 de abril de 2008


Los derechos de los zurdos

Son desgarbados y siniestros. Hubo un tiempo en el que los japoneses los discriminaban. En la Biblia, la Tora, el Corán y otros libros sagrados, los impíos y los indeseables se encuentran apiñados a la izquierda. Son los hijos de Satán: Miguel Ángel, Leonardo de Vinci, Napoleón, Julio César, Marylin Monroe y Jack el destripador.

Se calcula que uno de cada diez seres humanos usa la mano izquierda. Pero esa proporción resulta menor si se restan todos los que se han transformado en diestros. “Transformado” es, desde luego, un eufemismo que no refleja la humillación ni el escarnio. Benjamín Franklin, como por ejemplo, confesó: “Más de un bochorno he pasado por ser torpe y falto de gracia”.

Antiguamente, nuestros padres y maestros nos ataban la mano izquierda a la espalda. Hoy, los diestros se complacen en hacer de sus vidas una carrera de obstáculos cronometrada con relojes que marcan de derecha a izquierda. Nada más levantarse, tienen que batallar con unas prendas que se abotonan al revés. En la ducha corren el riesgo de escaldarse por que las llaves giran en el sentido de las agujas del reloj. Viven en un mundo donde casi todo está hecho para los diestros: los abrelatas, los sartenes, los refrigeradores, qué sé yo.

Quienes ese encuentren a la izquierda de Dios el día del Juicio Final no serán escuchados, según el capítulo 25 del Evangelio de San Mateo: “Entonces dirá a los de su izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno, preparado por el diablo y sus ángeles”.

Durante mucho tiempo se creyó que las brujas, por haber hecho pacto con el maligno, eran zurdas. Ellos jamás llegarán a sentarse a la diestra del Padre. Se darían de codazos con Él.

¿Creen ustedes que Charles Chaplin de verás quería ser comediante? Pues no: Chaplin era un violinista de talento, pero nadie le hubiera permitido formar parte de una orquesta por que le habría pegado a su vecino en la barbilla.

Algunos científicos enviaron hace algunos años una carta a la New England Journal of Medicine, en la que afirmaban que los diestros viven más que los zurdos. Muchos de sus colegas no están de acuerdo, pero a mí me parece que no andan tan errados.

Manipular la palanca de velocidad de un automóvil equivale para un zurdo a circular por la calle de la muerte. Los utensilios caseros peligrosos –como los cuchillos para abrir ostiones y los taladros eléctricos– están diseñados para los diestros. Si es cierto que los zurdos mueren más jóvenes, se debe muchas veces a que tienen que vérselas con alguna sierra de cadena.

Los idiomas no tienen más clemencia. En español, “izquierdo” significa, en sentido figurado, torcido, no recto; y se dice de “izquierda” quien se aparta de lo que dicta la razón. En anglosajón, lyft (antecedente de left, o sea, “izquierda” en inglés) significa débil e inútil. En francés, “izquierdo”, se dice gauche, que también equivale a feo, desgarbado, vergonzoso. En alemán es link: torpe y desmañado. Si actúa uno por nalyevo en Moscú, o sea, por la izquierda, es que trabaja en el mercado negro. En Roma, una zona siniestra es una zona de desastre.

En la ciudad de Topeka, en el estado norteamericano de Kansas, se fundó en 1975 la Organización Internacional de Zurdos (13 de Agosto) y publica un catálogo de 130 productos diseñados para zurdos, desde tijeras hasta tirabuzones. La agrupación lucha también por los derechos de los izquierdos.

Necesitan gente como esa, que vea las cosas desde su punto de vista. Después de todo, la balanza se inclina muchas veces a su favor… En el techo de la Capilla Sextina, Dios toca la mano izquierda de Adán. Y Él mismo nos colocó el corazón en la mitad izquierda. Los Niños Exploradores –esos chicos tan confiables, leales, valientes, pulcros y respetuosos– se saludan con la siniestra. Y, por supuesto, en París, la gente verdaderamente valiosa vive en la Ribera Izquierda del Sena.

Los zurdos ponen en entre dicho más de una suposición gratuita de la humanidad. ¿Por qué la mano izquierda ha de saber lo que hace la derecha? ¿Por qué debemos levantar la derecha para pronunciar un juramento?

Para su consuelo existe en Virginia Occidental, Estados unidos, un pueblecito donde seguramente se sentirían a sus anchas: Se llama Left Hand, que significa “mano izquierda”. Tengo entendido que allí hay espacio de sobra para evitar los codazos, y que los inmigrantes encuentran ocupación pues el pueblo no tiene más de 600 habitantes.

Dicen que la economía ha eliminado a algunos zurdos. Mentira. No fue la economía, sino esos cuchillos eléctricos para diestros.

Conciencia tardía... efecto futuro!

El pasado 27 de febrero, se firmó un Convenio Marco de Cooperación Interinstitucional con las Municipalidades Provinciales de Piura y Distritales de Castilla y Catacaos con el fin de unir fuerzas por el desarrollo de la gestión integral de los residuos sólidos.

En dicho acto estuvieron presentes, la mañana del 28 de febrero, Dr. José María García Asensio, Jefe de Departamento de Tragsa Internacional, y la cooperante gallega Lic. Romina Vázquez Veiga, del Grupo Tragsa, que ofrece asistencia técnica al Gobierno de la Xunta de Galicia.

Entre los funcionarios regionales tomaron parte los Gerentes Regionales de Recursos Naturales y Gestión del Medio Ambiente, Ing. Augusto Zegarra Peralta, y de Desarrollo Económico, Ing. Gastón Cruz, así como el Subgerente de Cooperación Internacional Ing. Raúl Cevallos Encalada; además de los alcaldes de Castilla y Catacaos y representantes de la Municipalidad de Piura.

En el marco del Plan de Actuación de la Xunta de Galicia, Romina Vázquez colaboró desde noviembre del 2007 en el Proyecto de Reaprovechamiento de Residuos Sólidos de la Municipalidad Provincial de Piura, a través del Gobierno Regional Piura que actúa como impulsor para la correcta gestión de residuos sólidos.

El Plan de Actuación País Perú 2008-2010 de la Xunta de Galicia –de Gobierno Autonómico del Reino de España– considera como líneas estratégicas la mejora de la salud y la educación, acceso al agua potable y saneamiento básico, fortalecimiento institucional para la gestión ambiental efectiva en los gobiernos regionales priorizados y articulación de políticas sectoriales para su cumplimiento, y el incremento de la cobertura y el tratamiento de los residuos sólidos.

Entre las actividades impulsadas destaca la elaboración del Proyecto de Ordenanza de recolección selectiva para la provincia de Piura, que tiene entre uno de sus objetivos implementar un Programa de Recolección Selectiva de Residuos Sólidos que facilite la generación de empleo e ingresos, la inclusión social y la formalización de segregadores urbanos.

A esta ordenanza le acompaña el Reglamento del Programa de Manejo Integral Selectivo de Residuos Sólidos que regula, entre otras, las medidas de protección de la salud de las personas que manejan residuos sólidos y prohíbe el trabajo de niños menores de 14 años y mujeres gestantes a partir de los siete meses en este campo.

El Dr. José María García destacó que están en condición de fortalecer la cooperación con nuestra región; y el convenio suscrito es un gran avance y refleja el compromiso de los gobiernos locales para mejorar la gestión conjunta de los residuos, además de establecer un mejor escenario para generar inversión.

El Ing. Gastón Cruz señaló que debe verse esto como una oportunidad de inversión y de generación de empleo, y el convenio tendrá un marco positivo a largo plazo, con lo cual se cumplirá el compromiso del Gobierno Regional de apoyar este tema. El Ing. Zegarra resaltó también que es propósito articular los datos existentes y actuar en forma solidaria para el caso de contar con un solo relleno sanitario.